Siempre habrán flores
Fotografiaba adolescentes cuando llegó la pandemia y el mundo se detuvo. En el silencio que siguió, comprendí que la mirada no se extingue: cambia de destino. Matisse escribió: «Siempre hay flores para quien quiere verlas». Miré mi jardín y entendí que la belleza no está lejos: está en aquello que, por costumbre, dejamos de mirar.