Suminagashi
Suminagashi suspende el tiempo. Veo las primeras huellas abrirse, una por una, como si el agua escribiera sin palabras. El silencio, aquí, tiene pulso.
Preparo la tinta. El aire y el agua deciden. La imagen ocurre; después, queda.
Suminagashi suspende el tiempo. Veo las primeras huellas abrirse, una por una, como si el agua escribiera sin palabras. El silencio, aquí, tiene pulso.
Preparo la tinta. El aire y el agua deciden. La imagen ocurre; después, queda.